Pablo Antivero


Empezar un camino es enfrentarse con la incertidumbre, es generar una historia cuyo decurso y final desconocemos. De modo semejante, iniciarse en la escritura psicológica es abordar un proceso cuyo desenlace es incierto. En este sentido, la psicología no es una ciencia convencional sino -sobre todo para los que trabajamos en ella- una disciplina muy movilizante, ya que cada idea, hecho o hipótesis no sólo habla del otro sino también de uno. Por eso, una experiencia terapéutica, el estudio de temas psicológicos o cualquier otra actividad relacionada con la materia, constituye siempre un proceso de autodescubrimiento en el cual se debe estar preparado para cualquier tipo de hallazgo.

Pensar es crecer.

Pensar es ser honesto con uno mismo.

Pensar es ser libre. Y para esto sirve la psicología: para liberar.